Poemas de Alain Zegarra Sun
SIRENA DE ENSUEÑO
A ti Zoraida, que me complicas lo
sencillo, definiendo tanto aprecio.
Quererte como te quiero, es
enseñarme a mí mismo
que, aunque te siento lejana,
me consuelas a tu modo
siendo honesta con ti misma.
Y aunque hoy tú me olvides
por confuso sentimiento,
no me olvides que te quiero,
que te quiero sin olvido.
Y si sientes que te quiero,
y quererte no es un daño
¿por qué decir no te quiero?
¿no me quieres o te engaño?
Si te miro y tú me niegas, si te niegas,
a ti misma recuerda que existo y renazco,
vibrando en la aurora
que nace, cautiva y radiante en tus manos.
Manos menudas aquellas
que excitan el viento sereno,
volcando tus penas en mí
tras mares de amantes rumores
que unen sus límpidas aguas;
pues juntas son vida y presencia,
que unidas son parte de un todo.
Y mi amor no es despojo contrito,
es robusta raíz que acrisola, penetrando
en tu palmo de tierra.
Esa tierra lozana y fecunda,
que tú entraña mi aliento alimenta.
Son mis venas caminos de anhelo
y la savia que nutre tu boca,
alimento preciado que siento
como labio febril que me roza.
Vivirte es trocarte sin prisa
en cálido soplo de nieve
que tu alma cincela en mi risa.
Amando como amo tu esencia,
ámalo todo mi amado,
ámame, imploro tu ausencia.
VIVIR
Cualquiera que sea la forma de
existencia que uno recuerde al abandonar
el cuerpo, esa forma recibirá, indefectiblemente.
Bhagavad-gītā 8.6
Con la glándula exenta de aliento, con el
hígado puesto al revés; renuevo mis versos
al viento, cubriendo este páncreas tan fiel.
Que renazca la médula estéril en el plasma
febril y convexo,
que la exigua falange reanime el rezago
que vibra ante sexo.
Del duodeno al sufrido yeyuno, del yeyuno
hasta el mísero íleon; todo perece en
silencio,
todo sucumbe en dolor.
El dolor más intenso proviene de este
amargo y querido tendón.
Un jilguero despierta en mi frente con
ansias de amarte el talón.
De tus cuencas, por cierto, profundas, a mi rótula
tensa y enferma; la vida nos pide ilusiones
fecundas de sangre y esperma.
MANUAL DACTILOGRÁFICO
Omnia mea mecum porto
(Todo lo llevo conmigo)
Bías de Priene.
Mi Patria es algo más que banderas en el mapa, mi Patria es algo
más que un emblema del zodiaco.
Quizá la esclerótica en cuarto menguante, trocada en un manto de plumas; o, el puente que arrastra de lejos, muertas lenguas y ojeras peregrinas.
Y tu tierra es una gruta de júbilo y fulgor que atesora meridianos cosmonautas; una cumbre de anémonas henchidas, de anillos de musgo y coral.
Mi Patria es vino acostado en la hierba, piedra consolada por nutria enclaustrada, calzado sigiloso que reviste cada paso, catarata eclipsada en clepsidra y espada.
Mi Patria es una estampa de ilusiones y gemidos, un vástago en la nieve pensativa, un cortejo de átomos y besos, una frente que murmulla con nostalgia.
Mi Patria es un armario de experiencias, un sorbo de mate fermentado, una pieza deslizable de ajedrez, un ombligo que renace sin ser visto.
Mi Patria es una barca anclada en tu sonrisa, un pesebre de imagen extraviada, un carruaje sin ruta definida, una pérgola en sutil calidoscopio.
Mi Patria es un abrigo de hojarasca, un vaso de afecto cincelado, una boca de lluvia repentina, un útero que implora las ausencias.
Mi Patria es una estela radiante en triste ojos, un álbum de tarjetas siderales, un contorno de pétalos celestes, una alcoba de estrellas postergadas.
Mi Patria es daltónica liebre en suspenso, latido febril de hortaliza en tus dedos, cimbreante hipocampo entre labios de aloe, libro gentil de estación que despierta.
Mi Patria es un mantel de fruta sensitiva, una mesa repleta de aliento, un paraguas postrado en la arena, un sombrero de fieltro adormecido.
Mi Patria es calendario que cruza cada arteria, furtiva llamarada que cruza cada brazo, un pincel que delinea cada cosa, un manojo de llanto silenciado.
Mi Patria es una hamaca de grafito, un espejo de razones imprevistas, una silla construida sin descanso, una taza de fondo suplicante.
Mi Patria es diccionario sin orden precedente la cortina que desvela cada espalda, el gabán que retorna con premura, la corbata de palabras cadenciosas.
Mi Patria es un valle de escritos, un madero tallado con mesura, la bufanda que se enrosca en tibios cuellos, tu vestido que estremece duras pieles.
Mi Patria es una alfombra de escamas y de tallos: marsupial cornucopia en nadir de azafrán.
Un cuadro de aparejos y contrastes: astrolabio en la fragua al cenit dionisiaco.
Mi Patria es mineral que recubre cada estrofa:
plomo, bismuto y tungsteno.
Mi Patria es vegetal que se hermana con cubiertos: olivo, cebolla y laurel.
Mi Patria es animal que comprende su destino: puma, vicuña y zorzal.
Y si un día
la Patria
nos llora,
¡Ay!, si nos llora,
que los hombres
retomen la senda
al vientre
fecundo
de lácteas montañas...
EPITAFIO DE UN LIBRO QUE HALLÁBASE
EN AUSCHWITZ
A César Toro Montalvo,
espécimen de mago en su cáscara.
El sinople unicornio del faro grumete
me ofrece posada en el cándido muelle,
burlando en exiguas corcheas
traiciones de ninfas mediocres;
viviendo la muerte de un día
rimándote en clave mayor,
muriendo en tercera existencia
creándote un gnomo cantor.
Alain Zegarra Sun. Nació en la ciudad de Chiclayo, departamento de Lambayeque (Perú) en 1966.
• Abogado, politólogo, funcionario de gobierno y docente universitario.
• Estudió en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Nacional Federico Villarreal en la cual fue reconocido con las “Palmas Universitarias” (2002), por haber egresado con el primer puesto en el cuadro de méritos.
• Se tituló de abogado en la Universidad Peruana de las Américas.
• Cursó estudios de maestría en “Gestión de Políticas Públicas”, en la Universidad Nacional Federico Villarreal y de Sociología con mención en Estudios Políticos, en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
• Obtuvo el primer premio (categoría juvenil) en el II Certamen Poético Nacional “Fernando Rielo”, en homenaje al “Año Internacional de la Paz” (1986).
• Asimismo, se ha hecho acreedor al primer premio (categoría poesía) en los “Juegos Florales Villarrealinos 1998”, organizados por la Facultad de Humanidades de dicha casa de estudios.
• Es autor del poemario: Ventana sin marco (Mammalia, Comunicación & Cultura, 2016).
• Ha sido antologado en los libros: Brisas poéticas modernas (Hollister, California, Líricas internacionales, 5a. Edición, 1993), La Generación del Noventa de Santiago Risso Bendezú (Lima, Biblioteca Nacional del Perú, 1996; página 70), Mi cuarto es una manzana del Taller Editorial II de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (Lima, Barco de papel, 2015; página 101), Historia de la Literatura Peruana de César Toro Montalvo [Lima, SDA Editores, Tomo XVII, Poesía 2. Siglos XX – XXI (1900 - 2020), 2ª. Edición, julio 2024; página 360] y Homenaje a Marco Martos. El orfebre de la palabra - El hacedor de la lírica. Colección Bicentenario. (Lima, Vicio perpetuo. Vicio perfecto, septiembre 2025, páginas 13-14).
• Email: cesppo1@gmail.com