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EL FENÓMENO POÉTICO DE LA NINFA MEXICANA Por Juan Andrés Gómez

Publicado: 2025-09-10


                         EL FENÓMENO POÉTICO DE LA NINFA MEXICANA

                                               Por Juan Andrés Gómez


La poética de Lourdes Ortiz cala y resuena en el alma, sustancial y poderosa, multiplicada y una, define sus Ecos en cuarenta poemas no finitos. En el Poema 1 se muestra y se define y se contrasta en cada esencia de su propia naturaleza; sin embargo, “/Han muerto las hojas de los árboles / Y los pies del calendario con signos de agotamiento / El reloj tiene pasos de gigante/”. Lo anterior nos refiere que los árboles, el calendario y el reloj son el tiempo que nos evoca la brevedad de la vida, el instante acumulado del todo para completar la existencia. En el Poema 2 la poeta se enamora sutil con los mismos ensueños cándidos y mágicos a la manera del poeta José María Eguren cuando versa: “/Eres el infante de la lámpara azul /Que escruta en mi interior/”, es decir, ella está en medio, entre el todo y la nada; entre la vida y los sueños, no la muerte, sino de su propia trascendencia. Lourdes se revitaliza en estos poemas, numerados a propósito y cada número es infinito, se condensa el infinito.

Me atrevo a decir, que la poesía de Lourdes Ortiz está preñada, para esto se humaniza mientras que la poeta se vuelve luz, ser espiritual, y esa dualidad “/son Brazos que se trenzan /Dos en comunión/ Pasos que se acercan/.” Ya en el Poema 4, toma la posición de observadora, pero se da cuenta que de pronto está también inmersa, dispersa, su voz por todas partes eterniza su dolor y su naufragio: “Un murmullo calcinante rompe/ La vida un parpadeo/ Tropezar/ Caer/ Erguirse/”, sale ilesa.

En los poemas 5 y 6 plantea el sujeto poético, pero no solo del “yo” personal; sino del otro, es decir, del lector. Cosa que cuando, el lector, en su posición, se identifica con el poema y lo hace suyo, y esa constante de la autora y sus personajes son latentes: el diálogo acústico regresa en ecos, no a lo mismo, no a una mera repetición, sino cada eco es una versión distinta, pero ante todo es una lucha interna consigo misma y ante esa fragilidad la poeta no solo se empodera sino que también al lector; sus voces o ritmo que refleja la humanidad de la poeta, finalmente y así de simple se dirige a su poesía misma, de esta manera la poética de Lourdes Ortiz se echa a andar libre, preñada de una emoción vital, lejos de eufemismos para acercarse a lo cósmico con palabras que contienen dulzura y sencillez prístinas, con esa simplicidad del verbo que reafirma “/Me inspira tu eterno semblante/ Pensativo y taciturno/ Tu pie gastado en el acontecer vital/ Tu riqueza es espíritu celeste/”.

Solo por mencionar los primeros poemas, a lo largo de los cuarenta, contrariamente a Concha Urquiza, Ortiz va más allá de lo místico y desarrolla la dualidad cuerpo/espíritu ya que la misma autora afirma en el Poema 19 que el cielo no tiene fortuna y con los ojos errantes y con el boleto en la mano en una estación sin fin, viaja hacia sí misma, que es la única salvedad para llegar a la felicidad. En fin, la poética de Lourdes es un punto y aparte, y no se necesita mucha palabrería para decir y afirmar que cada poema es una oración en voz alta; que, además de sugerente, suscita emoción que advierte lo verdadero, aquel sentimiento universal llamado amor.

Felicito a la ninfa mexicana por deleitarnos con versos que nos hacen reflexionar sobre el verdadero sentido de la vida, que es amar a plenitud donde todo es como en el primer día, como reza en la parte final del último poema:

La vida en vuelo de ave negra y viajera.

Nada importa

La arena se fuga en el reloj

Un suspiro se trueca en graznidos de pájaros agoreros

En pájaros que recorren cielos donde no existe el sol

Ni la luz

Ni el agua

Ni el viento

Donde todo es como en el primer día.

Adviértanse los ecos de cada verso.




*Juan Andrés Gómez, poeta peruano.


Bibliografía:

Ortiz, Lourdes, Ecos, Perú, Editorial Agramante, 2024.







                                              Muestra poética de la autora




Poema 9

CERRAR los ojos y montar en vuelo

Que de mis párpados no escurra más la lluvia

Que mis pies no se cansen

que sea yo la de los pies ligeros

Recorrer calles, caminos, veredas, valles y montañas

Ir más allá del calendario

Surcar el cielo con mis brazos

Sin reloj que me acompañe

Emprender el vuelo

Sin zapatos torturantes

Liberarme del tormentoso suelo

Llegar a la tierra donde el sol nunca se esconde

Chapotear en el reflejo del cielo

Atardecer en manto blanco

Posarme en tu mirada

Tocar las puntas de tus dedos

Tomarme el café de tus pupilas silenciosas





Poema 34

TENGO ganas de no hablar

De no ver más la luz

Ni me perturbe el barullo de las aves

Que el invierno se prolongue hasta mis venas

Que la luz ya no importune mis pupilas

Y la tierra se quiebre bajo las plantas de mis pies

De permanecer en forma horizontal

Y el crepúsculo señoree el mundo

Tengo ganas de vomitar la tristeza

Que mi cuerpo se seque como un árbol con sed

Y mis oídos sean sordos ante la mirada del mundo

Ni ser sensible ante los ojos abandonados de un cachorro

Tengo ganas de volar alto

De ocultarme entre las nubes

De besarte transformada en lluvia

De abandonar el sueño sentada ante un mar que besa mis pies

Tengo ganas de regresar al vientre del que nací

Que las manos de mi madre me protejan del dolor

Y no permitan que tu sombra me alcance

Ni yo recorra un mundo estéril

Donde habitan cactus bajo verde alfombra,

Ni los áspid rocen mi tobillo

Ni murmuren mi nombre con su negra lengua

Tengo ganas de dormir

De dormir y no abrir este par de avellanas en pupilas





Poema 40

YA no siento el arrullo del viento

Su silbido roza un oído asonántico

La luz de mi ventana no se recuesta retadora sobre la duela

Y el hormigueo de mis manos sube de volumen

Mis sienes se visten con tul de novia

Mis pies ya no danzan porque los dedos se miran

y contorsionan por el yugo vital

Ya mis ojos no resisten la mirada del sol

Mi espalda carga amaneceres sin luz

Las líneas de mi cara revelan el trepidar del tiempo

Un martillo cuchichea en mi cabeza

La ley severa recuerda y mandata

La resistencia de mi mano se desploma

Mi cuerpo no obedece al canto de las nereidas

Mis ojos se revisten cada día

Un líquido los baña en cascada matutina

La vida en caída libre

Asirse de la rama más seca

De las hojas que mece el viento en otoño

En un día de tempestad sin fecha

Nada importa si el camino se acorta

Si las piedras estorban la marcha

La vida es una pausa en reloj finito

Un parpadeo desde la salida del útero

Hasta la visita obligada al sepulcro

Nada importa si se rebelan mis ojos a mirar la luz del sol

Si mi cuerpo se recuesta con granizo en la cabeza

La desilusión de escuchar y no sentir

La vida en vuelo de ave negra y viajera.

Nada importa

La arena se fuga en el reloj

Un suspiro se trueca en graznidos de pájaros agoreros

En pájaros que recorren cielos donde no existe el sol

Ni la luz

Ni el agua

Ni el viento

Donde todo es como en el primer día





Lourdes Ortiz (Zacatecas, México) es Licenciada en Letras, Maestra en Estudios Novohispanos y Doctora en Humanidades y Artes. Docente- investigadora en la Maestría en Humanidades, línea formación docente, eje Enseñanza de la Literatura, en la Universidad Autónoma de Zacatecas, México. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores, nivel 1. Ha impartido cursos para profesores en la Dirección Regional de Educación en Tumbes y para la SUNASS en Perú. Miembro del comité editorial de la revista Metáfora (UNMSM), indizada en Scopus Q3. Evaluadora en revistas como Intersticios Sociales (El Colegio de Jalisco), Entreciencias (ENES-UNAM), Andamios (UACM), La palabra (UPTC), y Trilhas fiolosóficas (UERN). Publicó poemas en el periódico de poesía Los Gallos Vigilantes, en la revista cultural Participar, en Santa Rabia Poetry, en Círculo de Poesía y en Avpla. Revista de poesía contemporánea. Las revistas Cronopio (Colombia) y Plesiosaurio (Perú) le divulgaron varias minificciones en 2016 y en 2023. En 2024 publicó el poemario Ecos (Perú), presentado en la Casa de la Literatura Peruana, en la ciudad de Lima. En Brasil (2024) publicó el libro de ensayos Sino y adversidad sociocultural en la figura femenina de los siglos XIX y XX. Exégesis de la narrativa hispanoamericana.


Escrito por

Willy Gómez Migliaro

Willy Gómez Migliaro (Lima, 1968) Poeta, profesor de literatura y escritura creativa, asesor literario y corrector de estilo.


Publicado en

Poesía

Poesía en lengua española