#SinCienciaNoHayFuturo

Poemas de León Plascencia Ñol

Publicado: 2020-11-21



                                                                         


                                                  Del libro inédito Animales extranjeros

                                                 De próxima aparición en la Editorial Era




                                                            

                                                                             KIOTO




                    1. kamo-gawa


—una nube allá—

garzas, pescadores,

makis con kimonos festivos.


la bicicleta

el desorden, las piedras

pulidas por el agua,

el curvo paisaje

demolido,

quedó una visión

en la grava,

una señal de un grupo

de paseantes

que levantan la mano

a modo de


saludo al extranjero

que mira

la mansedumbre del pescador

y el rostro

de una japonesa

casi anciana

o de edad indefinida

como el humo

de su cigarro blanco.


aquí hay grullas

insomnes y el murmullo

de lo que dijimos

tendría

que haber sido así.


allí está el río

y la calle kawabata-dōri.




                            

                    2. el buda


la reconstrucción

de un rostro

en plena avenida

—el buda acontece—


es sólo un trazo.

en la piedra blanca

de la memoria

todo queda

así,

elemental,

partido en dos,

como el dragón

volador que

deja inscrita

su muerte a un costado

de las cosas. 





           3. matoba-dōri


el jardín de niños

frente al ryokan

altera lo apacible

de la calle.


niños uniformados

con colores llamativos.

a un lado un templo

budista

diminuto, el quiebre

de un loto,

la sonrisa sesgada

del monje.


escribo sobre nada

sentado en el tatami

del ryokan.





                4. fushimi-inari-taisha


el túnel de toriis

se alarga

en la montaña


el dios del arroz

me observa silencioso

naranjas y verdes

sobre un muro gris


las adolescentes llevan

vestidos tradicionales

cámaras      bolsas

con sus desayunos y té


los toriis suben y bajan

a un costado

un bosque de bambúes

el cielo

que cae vertiginoso

un gong

y los pasos amarillos

nada queda

por decir

la oscuridad también

tiene

asidero





               5. kawabata-dōri


nadie dijo nada

lancé una piedra al río

desde la bicicleta

voy a otro lugar

nadie dijo son demasiados

los lugares blancos

a lo largo de la calle

me abandono en una lengua nueva

señales evidentes

de la confusión de mirar

en mal momento el vuelo

de una grulla

nadie dijo regreso más tarde

no hace frío

el objeto de este poema se hunde

una piedra tan sólo.





                5 a. kawabata-dōri


una pared de aluminio

rota

levemente en un costado

deja ver un patio

diminuto

cubierto de flores

blancas.

un niño me mira

a través de la rendija

o yo a él

y sonreímos rápido.

intenta,

con sus pequeños

dedos sacar

un trozo de ramen

para dármelo.





                 6. higashi hongan-ji


es posible

entender que un murmullo

circular

es el soplo del buda.


el monje

kakunyo

fue el primero

—detrás de la enorme

puerta negra—,

que se dedicó

a pensar en amida,

el buda del paraíso del oeste.


hay nubes frente

a nosotros.


en 1602, el shogun

tokugawa, mandó

construir el templo.


la nave principal

tiene

la temperatura

de un trazo

hecho por la mano

de un calígrafo.


en agosto

la lluvia no

es invisible.

mantiene el color

de ciertas divinidades.





                 7. nishiki-kōji ichiba


desde aquí,

en medio del tumulto

y el ajetreo de los puestos

del mercado, escucho una voz

que no viene de la escritura:

los dragones avanzan bajo

un cielo azul y temperamental.


mi bicicleta, dejada en un estacionamiento,

no tiene alma. no hablo japonés,

escucho el aletear del lenguaje,

sorpresivo, como una manada de bisontes

en un sueño delicado.


los turistas caminan

distraídos y ven anguilas,

frutas extrañas, animales

diminutos que nos miran con desprecio.


en la guía de viajes recomiendan

un restaurante de ramen y sake

que se encuentra en una esquina.

pruebo otro paraíso,

unas sopas calientes, un trozo de carne,

un pescado crudo y más difícil

que un temblor de tierra.


allá, al fondo, bajo unas lámparas rojas,

hay un templo budista que tiene sellos

de un buey descansando.

hace buen tiempo. bebo sake. me despido.





          7 a. nishiki-kōji ichiba


alguien está indispuesto para lo que sigue. alguien tira un golpe con 

cólera. alguien es residuo y permanece ajeno al viento helado de un 

pasillo secreto. alguien usa una pistola —todo es un lugar común—. 

alguien repite —como si no supiéramos— las palabras dichas al final 

de la historia. alguien barre los puestos del mercado, lanza arpones a 

los muros, se desgañita. alguien pregunta por la práctica inherente de 

destrozar cráneos. alguien deja su bicicleta olvidada.





              8. chion-in


esta tarde de verano es sorpresiva. el follaje

que se mece es igual al de un filme

en blanco y negro. hay algo aquí sobresaliendo,

extenuado, casi a punto de caer. la campana

enorme suena mientras el grupo de monjes se mueven

cadencioso con cada golpe del tronco de madera.

un par de galpones allá, a lo lejos. la temperatura

aumenta. un grupo de estudiantes ríe, baja los escalones

y cruza el torii rojo. nuestra situación tiene que ver con un estado de

       ánimo

diverso. no quedan muchas imágenes. unos ancianos

cruzan el camino de grava hacia el templo principal. apenas

llueve. el koan es un pequeño refugio. estábamos

almacenando todo. no llegará la música atrapada

en las manos del monje jovencísimo y de cabeza rapada.

ha crecido un poco de hierba alrededor de la fuente.

hay un intento por definir el espacio concentrado

entre tus pasos y el lugar de oración.

no hay términos aún para los distintos significados

del tiempo que perdimos mirando una grulla

tropezar inútilmente con el cable de un cometa.





           9. ginkaku-ji


la escena que cambia bruscamente:

el estanque apacible, la madera sosegada

del pabellón de plata, una inscripción

de nuestra historia, los jardines de camelias,

la vida nítida, la luz que viene de la dirección

correcta en caso de que pueda iluminar

la franja de la puerta en el momento exacto,

las piedras —su interior oscuro—.


alguien esboza el resto y tenemos un telón

de fondo —montañas de higashiyama—.

una bolsa con papel de arroz; es un poco

de mi vida la que no consigo enfocar por ahora,

es una cuestión de tiempo o de sentido.

¿es realmente necesario describir los caminos

de grava negra, la calma sinuosidad de los árboles

arriba de nuestra vista? un tronco enmohecido,

el anciano que enfoca su cámara

a un objetivo minúsculo, los grupos de familias,

los extranjeros de las tres de la tarde. un poco

más y encontramos la frecuencia

de un paisaje expresivo. pero no fuimos conscientes.





               10. bochi


una bandada de cuervos sobrevuela el cielo de verano


estoy aquí una bandada de cuervos sigo caminando


los dragones voladores vienen antes de la lluvia


tumbas minúsculas como una herida sigo caminando


afuera del bochi los kuruyamas esperan pacientes


dos hombres obesos bajan de una kuruma sigo caminando


el cielo es negro como la bandada de cuervos que giran


y giran hasta formar una hélice aguardo el olor de comida


es natural sigo caminando la lluvia encima.






*Los textos que forman parte de “Kioto” son instantáneas que buscan representar el trazo del calígrafo: pocos movimientos para lograr una exactitud y precisión que al momento de decirse se vuelven nada. En mi cuaderno de viaje intentaba apresar pequeños instantes, a veces a través de estos textos que parten del influjo de Haroldo de Campos, y en otras ocasiones con pequeños dibujos rápidos. Irónicamente, el influjo proviene matizado no por la poesía japonesa, sino por la poesía concreta brasileña de De Campos, que hace una relectura de ciertos poetas japoneses. En el paisaje japonés hay una serie de capas y veladuras que el lenguaje no puede reconstruir.








León Plascencia Ñol (Ameca, Jalisco, México, 1968) Poeta, narrador, editor y artista visual. Es director de Nox Escuela de Escritura Creativa. Dirige filodecaballos, editores. Es cronista de viajes. Fue director de la revista literaria Parque Nandino, de la revista de arquitectura y diseño México design y de la revista La zona. Becario del Fonca en dos periodos; disfrutó de residencias artísticas otorgadas por el Ministerio de Cultura colombiano (2004) y el Instituto de Traducción de literatura Coreana (2007 y 2012). Entre sus premios se encuentran el Internacional de Poesía Jaime Sabines 2019, el Ciudad y Naturaleza José Emilio Pacheco 2016, el Nacional de Poesía Ramón López Velarde 2016, el Nacional de Cuento Agustín Yáñez 2008, el Nacional de Literatura Gilberto Owen 2005 y el Internacional de Poesía Álvaro Mutis (México-Colombia) 1996.

Algunos de sus libros son Enjambres (FCE, 1998), El árbol la orilla (Canadá-México, Écrit des forges. Canadá-México, 2003), Apuntes de un anatomista de ciudades (2006), Zoom (Aldus 2006; Ángeles de Hierro, República Dominicana, 2010; IVEC, 2013), Satori (Conaculta, 2009; Era 2012), Seúl es una esquina blanca (El equilibrista, 2009), Tratado sobre la infidelidad (Conaculta, 2010; Montacerdos, Chile, 2016; Malpaso, España, 2017), Revólver rojo (Bonobos 2011), Polaroids de grullas volando bajo un cielo naranja (Filodecaballlos, 2013), El lenguaje privado (Filodecaballlos, 2014), Atenas 317 (Universidad Autónoma de Zacatecas, 2017) y La música del fin del mundo (Salto de página, España, 2019).

Realizó con Rocío Cerón y Julián Herbert la antología El decir y el vértigo. Panorama de poesía Hispanoamérica 1965-1979 (filodecaballos, 2005).

Ha sido guionista, articulista, editor de cultura de periódicos.

Obtuvo el Premio Iberoamericano de Poesía Jaime Sabines para obra publicada 2010 por Satori. Su obra ha sido expuesta en diversos museos y galerías de México. Ha ilustrado libros y revistas. Está traducido parcialmente al francés, inglés, coreano, sueco y portugués. Es miembro del Sistema de Creadores de Arte de México.


Escrito por

Willy Gómez Migliaro

Willy Gómez Migliaro (Lima, 1968) Poeta, profesor de literatura y escritura creativa, asesor literario y corrector de estilo.


Publicado en

Poesía

Poesía en lengua española