sin ciencia no hay futuro

Giancarlo Huapaya en Cromosaturación de Carlos Cruz-Diez. Foto de Maggie Messerschmidt.

Poemas de Giancarlo Huapaya

Publicado: 2020-08-02


                                                        

                                                   [De:Taller Sub Verso]




A

Flexionen el abanico luminoso y mojen el pie que simula la arritmia. Víbrenlo y 

salpiquen, la tinta indeleble desinflamará los coágulos. Vuelvan del lado 

más festivo de sus torsos y únanse sin escoger. Si el peso se los permite, 

podrán saltar así o voltear cuando les sacudan sustancias plateadas. Ahora 

canten y conviértanse en  un embudo, inviertan los párpados cuando sientan 

el conocimiento en los vellos. Sus respuestas serán autorretratos, 

no desatiendan lo que les baja entre los muslos y gotea desde la luz. 

Toda construcción será sostenida por la delación de sus medios. Mientras 

mutan, ejerciten el ombligo como una retina, no lo deben desaparecer 

porque la dimensión y la dinámica empiezan por mirarlo. Ahora mírame 

y pregúntate qué posibilidades soy.


Si pueden definirlo, retiren sus inhalaciones y expulsen las vibraciones del sádico 

disfraz. Si no, deberán mantenerme como una extensión cruda e inerte 

y preguntar a cada animal su imperativo al colgarse de alguno de sus dioses.

Disfrutarán sus contracturas. Tú y tú se conmoverán al comparar el poema 

con una película posporno, los demás los vestirán con la última representación 

que rechazaron en la intimidad. Enuncien la singularidad de lo flexible, de 

eso se trata el festival. Tú puedes llamarle de la forma en que lo sueñes, incluso 

de la forma onomatopéyica.


Nuevamente, como coro litúrgico, compongan con un ordenador de acuerdo a sus

metempsicosis y trasládenme sus características hereditarias. Yo quedaré 

encendido con leds de cabaret y ustedes rebanarán pepinillos encima de sus 

rostros. Recuéstense junto a un charco orgánico, sumerjan la lengua 

y escriban con  ella: soy un trasplante, soy un traspaso, soy un traslado y 

equis. Alteren el ozono e inflamen el tubo, esa máscara les procurará labios 

y ojos sobresalientes. Alteren su aseo, toquen el poema antes que seque 

y negativísense en cada parpadeo, esta inversión contribuirá con 

la terapia de estilización. Dilaten y piensa por dónde sería mejor tu desmontaje. 

Los objetos sexualizados recogen nuestro activismo y se frotan contra el 

aprendizaje. A esta distancia ya sabes qué ropas interiores huelen 

a multiplicación.       








B

En lo que ese espacio suena


rojo es el invierno y la nieve roja ilumina los nudos que sujetan las succiones cuando

les aplicamos el desfibrilador,


                                  el orden lo define la temperatura de los dedos.  

Lxs colgadxs bocabajo recibirán las descargas en las exageradas nalgas,


                                 latan el pie como al principio,


los que están boca arriba nos servirán como columpios.


El tránsito de las sondas resistirá y recordaremos el tramplin del siquiatra y al cura 

transmitiéndonos el epicureísmo del Cantar de los Cantares, luego nos daremos

cuenta que shibari es el diagnóstico y el refinamiento se notará en tu epidermis.


Deberás decidir qué glándula masticarás al donarle un músculo al otro.


               Yo prestaré mi perineo. Se trata de que cada destello se disfrute al elevarse 

 

o levitar es sus sacrificios,


                                                   la voz coral sale del culo.


Es inútil negar las lesiones.








G 1

La mina incrusta la lágrima, excede su acumulación, en cursivas antoja 

psicotrópicos amuletos contra la melancolía del azufre. Voz múltiple rechaza 

legalidad de cuerpos. Cuerpos son rastro de daño. Son similitudes de residuos de 

abandono.


Son curvas en aerosol, stickers postgrafitis de parques de diversiones.


Somos curvas de gestión contaminante, cuerpos caligrafiados por ruinas.






G 2

Hielos son colgados sobre caminos de inestables calaminas. Ventilación que

motoriza equilibrios de fatalidades preñadas de amantes niega 

la ligera posibilidad

del ensayo. Un erizo medio disecado habla con su cirujano, le dice que ve la

pirotecnia de los puntos ges en retinas quemadas y tristes. Se divide 

la sopa dentro

del túnel de audiencias acomplejadas que enlutan a las sombras. Gira una taza

corpulenta con íntima mentira en la cúpula de una fábrica desierta. Mi niñez corre

entre los regazos de cultivos transgénicos. Se refina el fin de las falibles hablas.

Son ustedes registros de escenas de contagio y dependencia entre ramas 

odoríferas dedicadas a impertinentes divinidades.







I 1

Los zumbidos transmiten seducción. Nuestra identidad es un botón que activa una

 estampida de burbujas que trasladan embriones hasta la estrella Subverso. 

Entonces, no eres nacional ni internacional, sino espacial y submarino.







I 2

Una joven molécula en un matadero tecnológico.


¿Un cubo blanco o un círculo negro?


Esconde una rata que ha sido pateada por pequeñas zapatillas rotas.


Merodeen la chatarra antes de morderla,


descifra las diminutas galaxias de tus venas y ama góticamente los residuos del 

oasis. Instalen los silbidos de sus alambres, saliven para hervir la seducción de la 

tiniebla, en cada canto oxidado mi queja suplicará desde sus poros. Entonces, no 

serán las santas bestias que el rayo se gesta voraz, sino la ventana que embala 

extremidades en tecnopor.


El humano al pie de un aparato fluorescente, reza.







I 3  

Barajen el carnaval de climas y usen sus máscaras antigás.

Podrás ser el ruido visual de un fanzine panfletario

que transita por un concierto de punk

o un batracio nasal contracultural que suspira terror

o una manía errante de viento de nubes metálicas

o un exorcismo mordaz en medio de una manifestación

o una letra zombi de un anuncio consumido por el polvo del desierto

o la significancia de la octava parte del organismo de este daño

o el cuerpo-insumo en la línea onda girante

o los versus que ideologizan las espinas desde tus recibos de servicios

o lo necio de intentar andar con los tobillos cortados y emplumados

o el entusiasmo del imán golpeador de cartones o su percusión arenosa

o la cosmética de algún símbolo patrio

o el diletante alfabeto que pretende decidir competencias

o la orden que hostiga nuestro picado cooperativo

o la orden que dispara acero para que nos deshidratemos

o los garabatos anarquistas en mayólicas honguiviejas en baños universitarios

o el grafiti en el monumento histórico-colonial

o la continuación de grabaciones de referentes a(ni)mados.










J 1

Este taller será sumergido en el mar. Ahí vamos a construir una ciudad erógena, 

con medusas rodeadas por corales sicodélicos, la simbiosis rejuvenece con 

revoluciones de sales de todas partes del torbellino. Suena la vida del cardumen, 

nos trenzamos rojos como pulpos.







J 2

Este taller ahora será enterrado en el subsuelo. Antibiótico y sísmico. En las 

profundidades sembraremos nuestros adeenes para que la luna fecunde

genomas, 

en mitosis expresarán seres dendrofílicxs que invadirán el futuro. Sus dominios 

tendrán que sobrepasar las vidas y las muertes. Se transborda y se monta incluso,

lo intangible y lo abstracto.  









K 1

La deidad y sus jinetes son todas las poéticas subversivas.


El taller es un mito,


se desata un gangbang-word entre dioses y poetas


derritiéndose como cataratas de sábanas las esculturas tropicales flotan vigilando 

paraísos folclóricos esgrafiados en bocas cercanas al sol


mientras humanidad postea y compone vigencias,


sublime telepatía de condición contemporánea


el ojo colectivo rueda entre las absurdas apariencias paradisiacas, expectativo 

el sopor, indignada kaki la frescura, cuarentena boreal para lxs 


participantes con síntomas de mutación.









K 2

De lo mío se eliminará lo mío. Deslicemos sus fanatismos por el body art. La 

destrucción de la propiedad privada se danza. Las lunas se desprecian, salpican 

hacia la memoria, es sed de sátira cuando se aventuran al nacimiento.

 

Se les transparentan pequeñas esferas en el cuero cabelludo, son 

globos que radian 

las guerras empaquetadas, les cambian de color las uñas, del esplendor a 

la humillación imperceptiblemente, sienten innumerables martilleos contra 

focos de luz, 


hoces en lánguidos hocicos de miles de millones de andrajos.








O

Muestra de holopoesía. Método gonzo, inestabilidades tridimensionales.


Vueltas luminosas alrededor de la avalancha. La contaminación de soportes suma

 lucidez, detalla letrismo, la fónica aleatoria ventila sus corrupciones de 

pensamiento, rotan bruscos los meteoritos, las lenguas serpentean los hincapiés.

 Se abrazan furiosas cenizas las sedas, en ellas un tenso rostro tras un hocico 

rupestre tras una respiración tupida pinta los ciclos de las siluetas de niñxs

 elásticos que irritan el espejo.


Hambrientx de vidrio, ranura que se mueve, sus texturas son traducidas en 

psicodélicas polillas, colmillos de fuego, píldoras rosas salen de boca, crecen en 

membranas sobre laberintos de sensores bimetales de amores furtivos, dermis de 

letra performa perfume, cabezas de pollos recitan músculos, caen estalactitas,

 explotan ataúdes con pica pica.

 

Revolución universal de bacterias. Adictas al atentado:


En cualquier lugar de cualquier momento desprenderemos nuestras bombas 

contra la dictadura de lo normal, desprenderemos amor aterrorizante. 

El tren de cuerpos

algodonados y dulces es vidrioso y ardiente. Su reproducción se imprimirá con 

destellos insurgentes.








Q

Inventemos una persona, nacerá a partir de lo que adolecen. Cada uno le pondrá 

una característica física y un trauma producto de epicentros de poder. 

Su herida podrá

 no ser exclusivamente la temática y la obra de sus características. La mal

 traducción se valida, podrán partir de prefijados terrenos, pero los poetas no solo

 realizarán falsos documentales.


Deslegitimicen el hilo por el que se desplaza la bocina y discutan la descripción de 

los oídos contemporáneos. Complejo anagrama de frecuencias que acribilla

 esculturas de hielo de metano a medio incendio. La percusión de las arenas brinca

 hacia los vértigos de luz exótica. La vegetación se quiebra, se celebran las chispas

 del cable pelado ¿Quién montará la escenografía doméstica de la animación?


Tendrá alas y raíces en puertos de semblantes melancólicos, lanzará sus frutos

 agusanados hacia el rechazo del oleaje inundado de gaviotas que le escupen brisa

 ácida, se queman las gargantas de los viajeros con el vaho que arruina la diáspora,

 se besan las despedidas entre sus ramas inquietas, entre el ceño que frunce el

 charco guerra tras guerra.


No se agota la negación de la especialidad en radicales éticas atomizadas

envueltas en mestizas abecés delante de expectantes asumidos insanos. Qué

etcétera interdisciplinario discursarán.








R

Buceemos hacia lo profundo de las algas pensando en la estética de lo

monstruoso.

Sustituyan el deseo por lo que deseen. Sus posibilidades tienen las propiedades

del agua. Pídanles renovación a la multitud de bacterias y enfermen 

mágicamente a los apóstoles que les admiran. Somos cordones umbilicales 

contra los cánceres. 

Transiten por el sonido del mar, revolucionen acuáticos, desalinicen, bailen con

hipocampos, besen sus branquias. Vuelen voluptuosas, antropofágicas,

plumíferas,

escamosas y divinas. Como la sirena mitopoética y ambivalente que asesina

parroquianos y regresiona la revolución industrial. La profecía es contundente y

sensual. 









S

Giren la letra cada vez que terminen. El reloj es la ilusión óptica del monumento.

Busquen la respuesta en las próstatas de las velas encendidas. Las eses

perpendiculares que gravitan biónicas en sus lunas menguantes 

mientras le grito a los grillos ruinas de constelaciones, ahora 

se adhieren a sus nubes como ráfagas de recuerdos, esta noche las historias 

terminarán en las desagracias de los sentenciados. Mutilarán arlequines 

de crímenes no resueltos, con los desechos se nombrarán y atacarán 

entre ustedes. En sus ganglios existen nuevos cráteres de

devastadora lava soñadora.

 

Esa S recorrerá las vocales de tus aúllos, los terciopelos. Someterá la primera letra

de tu nombre, la paseará atada, le ordenará que lama las flemas y 

la alimente desde su boca. Reciban las instrucciones de aguante en el hecho 

de trasfondo. Destrucción de sus vanidades gracias al lengüeteo de sus 

almendras. Voraz tacle en el viento. Escondan los códigos por descifrar 

en el indiscreto lector. Fugaces fósforos rugirán contra la oscuridad.

 

Esa S también es el látigo que caerá pesadamente en tu destino. Los animales

fornicarán en el grafiti mientras se marca la seda en el interior de tus dientes. Los

cerros son las curvas de los cuerpos eróticos de una cumbia guerrillera.







 

V

Nuestros conceptos fantasean con ser perforados. Nuestra piel será soporte de

grafías, sus diversos usos se manifestarán en el arte de la suspensión: la

suspensión loto y la suspensión suicida. La piel es penetrada por garfios de

piratas.

Nos elevaremos y veremos relámpagos camino a la salvación. Algún dios está

tocando nuestra piel solo para eyacularnos estrellas en los pellejos. Transitemos

por la automutilación del levitar, estamos diseñados para ser mediadores 

de purificación.  


¿Notan que las inflamaciones en sus pieles forman oraciones? 








W

Trátame como si fuera tu inodoro / uno de prisma para descomponerte en colores

quiero que se vayan escandalosos al gotear margaritas en la quebrada / una con 

campanas como la parodia del primer corazón dorado

 

desde ahora lo serás / no como el urinario Duchamp o el alfabeto de Bretón / 

deberías saber que lo que lees es orín / el calor huele en el potasio / se forman

lagunas en el aire / brotan dunas / se dispersa la arena / tormentas entre espejos

de esqueletos / reflejos de bellos paisajes / nuestra meditación es poliedro 

de retratos


esto es acerca de escuchar la coprolalia de la ópera y las cataratas de felices

juntos

/ robar fechas al azar, pixelear cielos publicitarios / imitar el vaho de flores en

medio de la nube


parecer la contaminación de tu ciudad desecho,


examinar salvajes campanillas saltarinas, encías sangrantes al ritmo 

de Bauhaus en una película de cuellos crocantes / distracción 

de distancias desamparadas y

averbales que sufren por incomprensibles artes de producción, lo real sigue siendo

la claridad de los baños,


hoy mientras meditaba he cubierto mi colón con una lámina de oro.


Se manipulan filamentos de dialéctica de sinuosas llamas de excremento /

deberías extinguir el frío de lo muerto en esos globos llenos de sueños  


el intestino agota. La curvatura es para echar abajo las erecciones inducidas por la

 violencia ecológica. Se bombardea con caca a la ciudadanía. Resfríen 

lo que huelan

 / las letras se originan en brisas auditivas, los alientos deambulan para infectar

 aparatos reproductores, una escenografía de guerra pop alcanza ópticas líquidas 

y calles de hierro. 










X

-es una ecuación sobre un cuerpo ambulante / es identidad de saqueo de cuerpos

 públicos-


-una inyección de desvío en la intersección del desarraigo-


-x persona por x causa / x número de personas escribirán x sobre un rostro o 

símbolo /


                     aspar Túpac X / una herida en el ojo-


-y estar de incógnitas reproduciendo escrituras miméticas /


                    temblorosa savia escopetea la sien-


-la velocidad de las sirenas en rock /


                    muchedumbre que fantasmea los huesos de

 

                  las lacrimógenas como se arbitra un show de secuestro-


-se venden ideologías como prefijos o


                  gobernar es un sótano sobrevalorado /


                  los versos no valen lo que cuesta la postal gastrocosmética-


-tergiversación retroilumina lo negro / la ecuación se mueve


                  en las memorias de sus cuerpos-











Y

                                                                                                                 a Giu Camp


Este taller morirá en un accidente declamatorio. Toda injerencia que censure 

mutaciones será expuesta en el rabo de lxs culpables. El arte del comportamiento 

imprevisto aterra al abandono.

 

Un traspié, una caída entre miles morales, trasplante de circulaciones en cabaret

 punk


unx atleta antinuclear se aterra ante encéfalos adoptados


unx virgen travesti cambia de cuerpo a lengua corrugada


              es curanderx cambia a cuerpo               de danzante que


                              levita y corta paisaje                su divinidad decapitada


mientras pasajerxs googlean culinarias tecnologías


                             una masa vegetal recreada


                             un chip de vinil fosilizado


                            estudio del fracaso digestivo del silbido


                          concierto de terror-cuerpo-estrategia vs actuación económica


insectos cargan nuestros delitos


                y oralidad agrega sincretismo


                a nuestros pliegues mestizxs


caída libre y un alfabeto y su repetición y su anulación


festividad y maratón de monedas

  

               contra las bocas de sus dueños


coloreen plagas y epidemias.









Z  

un maestro reconstruye las columnas dóricas de una casona de principios del 

novecientos, hilachas de piedra tan pacientes que edifican las estaciones 

de olvidos,

 

una distopía más al barroco doméstico,


nuestros dioses mutantes están sentados en las sillas de la infancia -algunas 

tienen

patas alargadas agrestes, otras están cubiertas con piel de abuelas

arrugadísimas, 

algunas se han mutilado de la desolación de un auditorio repleto de sillas, 

otras son

inquietos derrames floreados con resortes polinizados, trampolín que puntea 

agujeros en busca de asientos para asentir la enfermedad del soplo-


                                                                                      te ves de niñx haciendo un collage

                                                                       con revistas porno y con mapas marxistas


nuestro ombligo no podrá crear las personalidades de los asistentes que antes 

fueron envoltura,


sus casas son ajenas a los ocupantes del agua, inclasificables formas de vida se

arremolinan en efervescentes charcos tan claros como amaneceres de infancias,

aparecen y rumbean en mantequilla mientras acuchillan con sus dedos la niebla,

 

                                   no volveré a rotar en tus sobresalientes escrituras en la pared

                                                                                                   moldeadas en pan de oro


respiren el final o la finta para que la prótesis o la fragmentación de curva 

dé vuelta 

al desmontaje o la reasignación del baile,


pónganle olor a un pedacito de esta página, es una lista de cáscaras, estridente 

mistura lisiada

cala este verso en un menú económico,


                                                                       no me arrulles cuando debo desaparecer

                                                               ellxs advierten que estoy dentro de tu música


gentil favor de secadores de sueños, vimos la brisa del ajo destruida por espadas 

escépticas, las culpas pertenecen a los atadores de banderas en puntiagudas

astas

que como antenas falsean armonías

 

hay una pluma en mi ventana, arránquense los enchufes de los vellos,


                                                                        mucha de tu desnudez ha sido pixeleada


disparan epígrafes de personajes de cuentos de hadas


el agua nueva regala melodías a peatones afines al temblor


dramático fin sensual en los extramuros del taller, los dioses mutantes solo

quieren

 acostarse con nosotros y contarnos historias de conflictos ambientales


la catarsis de una caminata lunar, el staccato feroz es apología al tornado,


acontecerá el nuevo mundo de deformaciones


lloverán pétalos minados de versos concretos


que vibran, ahuecan, licúan


humanidad será una cena


un canibalismo otoñal por pura venganza.










Giancarlo Huapaya (Lima, 1979) es editor, poeta, traductor y curador independiente. Publicó los libros de poesía Estado y Contemplación/ Canción de Canción se Gana, Polisexual y Taller Sub Verso. Es editor de Cardboard House Press, proyecto dedicado a la publicación de literatura latinoamericana y española en traducción al inglés en EE. UU., y curador de BirúPirúPerú, exposición itinerante de poesía visual y sonora peruana realizada recientemente en el University of Arizona Poetry Center. Como traductor literario, ha traducido al español el trabajo poético de Muriel Rukeyser, C.D. Wright, Susan Briante, Carmen Giménez Smith y Alli Warren.


Escrito por

Willy Gómez Migliaro

WILLY GÓMEZ MIGLIARO (Lima, 1968) Poeta, profesor de literatura y corrector de estilo


Publicado en

Poesía

Poesía en lengua española