Santiago Manuin por siempre

Poemas de Virginia Lucas

Publicado: 2020-05-26



                                   Del libro “Amé. RICA tu valor de cambio”




                                                                                                                         11/X/20XX

D.F. México City


It´s rain, it´s rain y el niño saborea su azúcar dulce caramelo la muerte anduvo un

 día, dos... momento sin sueño, hoy. Y pide de la mano otro regalo, el niño, el 

mismo niño me dice nacimiento, mientras la sonrisa es otra falta de la lluvia it´s 

rain, it´s rain del hombre quiero que sea, el derecho, el feliz cielo del xocholate 

cuando negrea la capota del que digo mundo y no quiero, quiero del merengue la 

blanca la mañana but it´s rain, it´s rain un segundo más del mal inglés, es el paro

 en el tráfico, corazón mi auto, mi bomboncito almendrado, pedazo de caramelo 

caro mi falta es agria, but it´s rain en el verso de la autopista que es cinta de regalo

 roja, verde envoltura...como el bucito de mi niño pidiendo mi dulce niño lindo

 espera pi.di.en.do la escala que cala la venta (valor de cambio) y el corazón agita 

bandera en los bolsillos la moneda candy, candy, candy, sweet caramelo o

cándida dulzura, dulce candil, but it´s rain,

                cantábile

perhaps perhaps, perhaps las notas abruman: perhaps, perhaps, perhaps




                                                                  II


D.F. México City:


Ganas de decirte linda una tristeza. Nicolás lloró y era triste, el niño, el caballito

 pegazo duro ese silencio esperando a verlo mientras vendía una figura de

 caramelo Esta mirada resiste linda esa casa ajada, mientras la espalda levanta el 

muro, si hace simiente la vieja, la doña brillando en alma otra espera, pero brillando

 la casa levanta el desmoronamiento en el cartel de la acera PLOMERO se ofrece

 Destapa caños, y reza, reza: valor de cambio esta mirada dice ASÍ es mi pollo )

 media metáfora pide valor de cambios, cristos c.a.c.a o cerveza fría para llevar a

casa cuando linda viene cansada y AMÉ.RICA tus besos de soldada o dulce hogar

 sin estilo, cuate o letra valedera (la compañera llaman en México al amigo y al

 peso al rescate), coca-cola es casi siempre lo mismo en casi todas partes. Ganas 

de decirte preciosa una alegría, cambiar la comparación cambiar otro delirio de la

sin.taxis: el niño de los vidrios, el cortado, el del caballito sobrevivió el día


es de tu empeño las alitas de cualquier pegazo  










                               Del libro inédito “El sonido del viento entre las nubes”




Descripción casi mora 


                                                                       “Es una despensa de donde cuelgan aves

                                                                  y encerradas reposan las almas de las frutas”

                                                                                                                         Mariella Nigro


Vino, uvas, olivares y almizcles.

Almendras lejos de alamedas por donde

se dibujan grises almenas. La guerra

alborotaba los señoríos y los sembrados

los aljibes y las bellotas. Solo carozos y verde

hierba, una parra y su vinagre, merodeaban.

-Qué destino- de licores y quesos. ¿Cabras?

Longanizas en bodegones. Vacío, en el odre

y en el aire, aroma a leche de ternera.

Tibieza cálida en la tarde. Entre minaretes

la almohada

cercana al perfil de la ventana. El incienso

y la ocarina. Ney, mirra y cimitarra.

Una triste y lejana perdiz colgada.

Alectoris rufa.

¿Qué habrá sido de aquellos ancestros?

¿La llave de hierro?

¿La mano de Fátima que adornaba la aldaba?

¿La palabra casa? La lengua.








Titán


                                                                                                                   “Cantan. Cantan.

                                                                          ¿Dónde cantan los pájaros que cantan?”

                                                                                                                                       J.R.J.


He visto las palomas mutiladas

esta tarde fría de enero,

arrastrarse por el suelo.

Con muñones extirpados

y como garfios.

Las patas varias y tullidas.

La voz abierta de la gente

nacida para hablar

palomas sin zureo

ya no cantan ni cantarán.

He visto hoy una pandemia.

Árboles agusanados.

Ni alimentan a las palomas, ni blasfeman.

Ni engalanan.

Ni multiplican en carestía.

Bajo el trémulo cielo,

todos temblamos.

En las aceras sin migas,

ningún cuento renace.

Como otra lengua muerta,

olvidamos preguntarnos:

por la roca de Sísifo. 








Epifanía de un pájaro 


                                                                               “Del sonido del viento entre las nubes”


Es el tono claro de una sombra

donde doblega la alondra

el vano, el vuelo.

Ha dejado el avión

su dislocamiento y la palabra

atada al mástil de la caída

dispara su último relincho.

¿Allí? ¿Hay espacio para prendarla?

Hoy solo viejos jazmines entonan sus blancos

para acercarse, sin apetencias…

Canto rodado

desplomándose en la barranca

y aquel cerro, añorado,

se cruza como un pájaro agorero,

inútil ya a su silencio.








Anunciación


                                                                                         “ese brillo se incrementaba

                                                                                                cuanto más se derretía”


Como se discute un día

sueña que baja en un ascensor

cuando se cae.

Descendimiento de plomo

en la intemperie

que se deja. Huérfano de Ícaro.

Cáscaras rotas. Sonidos crujen,

para su asombro.

En la escena un beso, largo.

Lúcida pausa en el medio

de algún otro sueño.

Como una pluma, que se torna patena. 









                                                           Del libro “Épicas marinas”



Ciudad


Refieres

mi nombre, alguna prenda

la calle aquella, el banco de la plaza

la intimidad de otros días…


Refieres


- solo eso

un gesto en la tarde

el sonido del albañil por la mañana,

la suavidad del empedrado


- refieres


Hoy, solo eso







Ciudad II


La ciudad elige sus estatuas.

En esta que se le parece tanto

tanto el olvido como la nostalgia se hacen marinas

y al pie del desencanto, ella entrega

desde el remoto taller de Fidias, su mirada hecha polvo

o arena guarecida en el amparo de las distancias.


Entonces, solo así elige

su sonrisa


ciega


de Victoria de Samotracia 









                                          Del libro “No es de acanto la flor en piedra”





                                                                                     The moon needs no legends

                                                                                                            Leonard Cohen


Todo inicio es abrupto –dijiste–

de una entrada, de un disparo

ese impacto

hablado de la letra

como reducto

solo hablas, no dices del poema.


Del poema no se dice

se trabaja

una imagen

de palabra:


gato herido, desgracia

madre muerta, virtud en los santuarios:


María teje un brocato

Hace inicio, vuelca tempestivo acto por las manos

y desangra el día,

desanda un trazo, el suyo

trama deseo


Deseo de maría ese espacio, el reducto

de la tierra al paso

si demandas deseas

y hay entrada:

triple argumento de un texto: padre, madre

Cuando gobierno de padre

sucumbe

y el verbo Hijar

se hace carne: yo


no sé del amor

sé de esa traducción del amor

no sé de la identidad de la imagen

cocodrilo en sweater

sé del valor del signo

sel valor de cambio


Todo inicio es abrupto, señalas.

Mentira señalo. 

En el principio era el verbo

repito. 









La tez suave con la que rozas

la piel del pétalo abierto


Diría: voz rozando el espacio del cuerpo


Respiración

casi aliento

de la mañana


Diría: sonido de piano en melopea

o musgo aconchabado

de grieta en pared de urna


Diría: día nublado


Lluvioso espasmo









Virginia Lucas, Montevideo, 1977. Editora, docente, poeta y ensayista. Ha publicado los poemarios “Épicas marinas” y “No es de acanto la flor en piedra”. Obtuvo una premiación por su poema “Madera/Wood” en el concurso internacional del Instituto Saras (South American Institute for Resilience and Sustainability Studies) realizando en 2017 una gira poética por Estados Unidos. Realizó lectura y grabación de sus textos en Biblioteca del Congreso (Washington-Usa). Lectura de sus textos en Universidad Notre Dame (USA), en la Librería McNally Jackson, New York (USA) y en la Universidad de Wisconsin (Madison-USA). Participó entre otras actividades de la AWP Conference de escritores (Washington-USA). En Nueva York, aparecerá bilingüe este año 2020, su libro “Amé.Rica tu valor de cambio”, con traducción de Jen Hofer.


Escrito por

Willy Gómez Migliaro

WILLY GÓMEZ MIGLIARO (Lima, 1968) Poeta, profesor de literatura y corrector de estilo


Publicado en

Poesía

Poesía en lengua española