Poemas de Ethel Barja
Ethel Barja (Perú, 1988)
Nació en Huanchar, localidad ubicada en la región Junín en Perú. Es Autora de los libros Trofeo imaginado entre dientes (Antología del Premio Nacional Juvenil de Poesía –SENAJU, 2011), Gravitaciones (Paracaídas Editores, 2013; edición bilingüe 2017) e Insomnio vocal (Alastor, 2016). Su escritura ha sido incluida en Voces al norte de la cordillera: Antología de voces andinas en los Estados Unidos (Sonicer J, 2016) y en las publicaciones periódicas Inti: Revista de Estudios Hispánicos, Hostos Review, Los Bárbaros (EE.UU.), Stadtsprachen Magazin, Madera (Alemania) entre otras. Su poesía se tradujo al inglés, francés, catalán y portugués. Es licenciada en Lingüística y Literatura por la Pontificia Universidad Católica del Perú y maestra en Literatura Hispánica por la Universidad de Illinois en Chicago. Actualmente, vive en Providence (EE.UU.), donde estudia un doctorado en Estudios Hispánicos en la Universidad Brown y desde donde dirige Gociterra, portal de crítica y creación.
vigilia
1
las hojas ennegrecidas
señalaron el camino
ir por el fuego negado
en el crepúsculo y el alba
el buey respiraba lento
y su mirada madura
traspasaba nuestros párpados
hacer brotar los surcos
ver el tallo en nuestros pechos
la tierra
es una ubre en vela
ávida mandíbula
orilla en la que jugamos
con el astrolabio de papel
2
parpadea tu retrato sin fondo
en la orilla de mi garganta
bajo el ritmo de este mortero
des-pier-to
el pálpito de la piedra
entramado de voces que nombran
SE BUSCA
nuevamente el alimento
que ya sin motivo
la madre prepara
nutrirá la memoria
y este grito
ají recién triturado
sonará más allá de sí mismo
rostro en TV
SE BUSCA
a esta hora que un niño se lleva la cuchara a la boca
enumeras tus posesiones
cicatriz en el costado
este no es Disney channel
el suelo libera un silbido
el espejo puesto para atrás
el reloj enterrado
ningún servicio a la comunidad
vengan con su llanto
es la hora del rito
talk show a las 21 horas
En: Gravitaciones (2013)
núcleo
ocupar la tierra es desocuparla
removieron las estrellas polares
traficaron con sus nombres
no solo abrieron la zanja y dejaron fermentar la piedra
vino antes el rito
echaron fuera el polvo
marcaron con sangre los caminos
transcurridas las cuarenta noches
llega la voz de Gea en un hilo de carne
asentarse no es colmar el suelo que horadaron nuestros padres
no es palpar el cimiento sin sentir su quemadura
asentarse es no asentarse
es tomar de cuajo el temblor del hueso oculto bajo la superficie
asentarse es agitar el arco firme y la fractura
es abrir los surcos en las avenidas
demoler los muros uno a uno
retorcerse como las capas de la tierra
sostener el arriba henchido como el cauce de los ríos
abrirlo palmo a palmo y hacerlo g
i
r
r a
hasta que boca abajo y sudoroso
vea su dorso diluido
lleve sus pasos hacia el este recién segado
y vea sin sorpresa el territorio que bulle
En: Gravitaciones, 2013
ut sculptura poesis
El poema respira por sus manos
que no toman las cosas: las respiran
como pulmones de palabras
como carne verbal ronca de mundo
Roberto Juarroz
Quiero persuadirme de esta opacidad,
la que abrazo como a un animal inocente.
Quiero persuadirme del gozne
que albergo en mi costado,
quejido del párpado piedra,
cerrado para siempre.
Esculpida en el temblor sin fondo, comprendo:
mi mármol es y no es su borde,
es todo él su cantera, es mi mueca erguida en la oscuridad,
es la mano en equilibrio sobre mis labios arqueados y secos;
mi mármol es la corriente de posibilidad sitiada detrás de una
oreja de piedra
que oye y ve hacia adentro el brillo tibio de esta materia.
Bifurcación de la mirada frente a la hora dormida,
la de los linderos afirmados,
la de los linderos por venir,
vibrantes en un concierto en movimiento
en el extremo de mi gesto suspendido
el de la pregunta multiplicada en la duración
mis ojos piedra cerrados son la cantera y su herida transversal.
En: Insomnio vocal (2016)
wandeo
Another moment I would have
to come up with a name, a word
another world
Wong May
se han dispuesto los pies contradictorios
a marchar furiosos
entre las luces chispeantes
en la atmósfera enarcada
vestidos de ceniza
vienen a rasgar el arriba y el abajo
guía para el abatido obturador
asir completamente la grieta
ir tras los cinceles
y abrir los nombres en las frentes
parpadeos indefinidos
sin postales de cartón
arquitecturas interiores
incendian todo mutismo
en la vigilia de arterias enmarañadas
Times Square ¿es un cuadrado de tiempo?
o un escudero taimado con el puñal encendido
packing time squarely
neat and cruel in the eye?
-the lost I in a tic-tac quarrel-
pies contradictorios riegan diurnos
sobre el asfalto caliente
la yema del violáceo
error
la distorsión del territorio
hendidura en la visión
condición de la mirada
nítida entre un bocado y otro
tú y yo en la fuente de un Narciso de neón
en los lados opuestos de la superficie
inútilmente pulida cada noche
florece la trenza brillante
la bujía en la lengua que despierta
la estampida de bisontes
be-something?
in multiple directions another and the same
squared time
two times time?
maybe four before,
an era now
que no es ira, sino era
paso del hoy al ayer en el paladar
el era de ahora que gira
here and there in the leap
two times time
time’s insomnia
vestigios rehechos en las pupilas
la ceguera que otea
en cada vuelta de madeja
abre sus brazos
a los pasos que no cesan…
En: Revista Los Bárbaros N°8
oxidente
mi tacto geográfico es inexacto
incertidumbre en las piezas
welcome to John F Kennedy
international airport
la reina verdosa y agitada
en el tablero carcomido
alfiles desorientados
un viaje coloca gasas
sobre otro viaje
(ein Sprung ins Leere)
como cuando huyo
como cuando canto
los deleites chispeantes
de un animal en la avenida
que aúlla con las vísceras al viento
el fétido bostezo de los camiones
una cajetilla solitaria que sueña
el humo de mis pulmones
sobre mi cost(r)a
un viaje coloca gasas
se equivoca de membrana
y da lo mismo es solo una cacería
de sabores
donde mi lengua
ensaya la temperatura
para la piel sonora
y el olor a pescado crece
sí, claro, en español,
(un salto al vacío)
en la tarde limeña
un viaje coloca gasas aquí
en la colisión
atravieso la calle
a velocidad constante
velocidad aerosol
que supura en los muros
mientras él espera
su iluminación profana
y divide como un Moisés express
la salsa roja con la que ungimos
los huesitos
manjar broaster del jirón Lampa
y se desprenden todas las gasas
entreabiertas las sombras púrpuras
en platos de cartón
y no se puede, ¡no!
entrar dos veces en la misma salsa
se atropellan las mandíbulas
los tejidos en despunte
y el zumbido no cesa
en la cuerda sincopada
el paso en la bruma
voces y sus velos picantes
un viaje no sabe de gasas
ni de amantes en salsa roja
ni de las propiedades nutritivas
de los huesitos al paso
solo del cambio de moneda
solo del contrabando creciente
de las horas…
En: Revista Los Bárbaros N° 6
danza
Extravío en la hendidura,
en la encrucijada que surca la epidermis,
yo, sonora habitante nocturna,
acaricio las cuerdas arrancadas,
el tibio espacio de las desapariciones.
El pulso de lo que me rodea
devoró todo contorno,
atravesó mi lengua.
No hay más luz que la abundancia de lo que muere.
Vagan los reflejos en desconcierto
mientras te poseo detrás de las puertas sin umbrales.
Voy divisible, arco ensimismado.
Se atiza la fuga de las pieles en colores terráqueos.
Crece la inquietud de lo vivo y fragmentado.
Duerme la imaginación de lo uno y de lo otro,
de lo uno en lo otro
de lo otro más otro.
Deshojo con los dientes los abismos,
paladeo los carbones encendidos.
En: Insomnio vocal (2016)
fuga
A veces en el trasnochar de mi eje
me agito, río, mastico
deseos de encontrar la elasticidad que me ausente.
Contra una pared y contra otra,
los recorridos incansables tan sin puertas,
con las llaves extraviadas en las bocas.
Sobre los días irrisorios
mis reflejos se detienen.
Hurgo en las capas de la duración,
recuesto la cabeza sobre la promesa de reposo,
tenue caricia del estallido unánime.
Recorro estas calles frenéticamente,
su pozo abierto, letargo, lejanías.
Las manos y los ojos extraviados
y el oído que resiste
como náufrago entregado al remolino,
al necio ruido de piel agazapada.
En: Insomnio vocal (2016)
***
Otro espacio donde desocupa el cuerpo,
desintegra el trazo sostenido,
y se recoge entre paredes ajenas.
En sus manchas y fisuras,
cae para descascarar el tiempo,
con las uñas pela otro lugar,
echa mano de la ceguera naciente
y hace camino para su erizo.
Apareció en un parpadeo de la larga noche,
sus huellas aún revolotean sobre su lengua.
Ella misma afiló sin prisa púa tras púa,
lo instruyó en la negación de la madriguera
la ramificación de la llegada y la partida,
el paso certero entre la bruma.
En: Insomnio vocal (2016)